Bloom Alchemy es una serie escultórica que investiga la relación entre naturaleza, tecnología y materia. Las piezas nacen a partir de composiciones florales generadas mediante algoritmos creados con inteligencia artificial, que posteriormente se reinterpretan en vidrio. Las piezas nacen a partir de composiciones florales generadas mediante algoritmos creados con inteligencia artificial, que posteriormente se reinterpretan en vidrio.
En este proceso, Cristina Hernández experimenta con la técnica artesanal del fusing en vidrio, otorgándole un carácter más libre y contemporáneo. La incorporación de óxidos y metales provoca reacciones químicas imprevisibles durante la cocción, generando texturas, burbujas y veladuras que surgen de manera espontánea, como si el material reclamara su propio lenguaje.
Cada pieza es el resultado de un diálogo entre lo digital, lo químico y lo manual, un territorio donde la belleza se manifiesta a través del accidente y la transformación.
Bloom Alchemy invita a detenerse en el proceso mismo de transformación, donde la materia conserva las huellas del azar y la belleza se revela en lo imprevisto.



